
Revista Forestal Yvyrareta 23 (2016) 50-72
52 ARTICULOS
DOTTORI y HUNZIKER (1994), EZCURRA (2005),
FABRIS (1965), (FRANK RUBIO y VÁSQUEZ
RODRÍGUEZ, 2010), FERRUCCI (1991 y 1998),
FERRUCCI et al. (2002a y b), FORTUNATO y
CIALDELLA (1997), FORTUNATO (1986), FREIRE
(1995), FREIRE et al. (2006), GARTLAND y
BOHREN (1996), GENTRY (1991 y 1993),
HUNZIKER (1984), KATINAS (1996), LAHITTE Y
HURRELL (2000), MULGURA (1981), MIRANDA et
al. (2004), MÚLGURA DE ROMERO (1978 y 1996),
MARTINEZ CROVETTO (1968 y1974), MORILLO
(2013), O’ DONNELL y LOURTEIG (1943), O’
DONNELL (1959). ORTIZ (2002), PEDRALLI
(2004), PÉREZ MOREAU y CABRERA (1983),
PEÑA-CHOCARRO Y DE EGEA (2015), POZNER
(1998), REITZ (1996), REZENDE y RANGA (2005),
SCHEINVAR (1985), SMITH y DOWNS (1972),
TRESSENS et al. (2008), TORTOSA (1995),
ZULOAGA y RODRÍGUEZ (1999) y ZULOAGA y
MORRONE (1999). Para la nomenclatura se tomó
como referencia el sitio web de Flora de Cono Sur
(DARWINION, 2016).
Este predio incluye un área de 5343,64 ha de
formación selvática, que forma parte de la Reserva de
Biosfera de Yabotí geolocalizada a 26° 56' S y 54° 15'
W. en el Departamento Guaraní, Municipio El
Soberbio en la provincia de Misiones, Argentina.
Según la clasificación climática de Köppen, el predio
se ubica dentro de la zona fundamental de clima
húmedo, subtropical. La precipitación media es de
2272 mm. La temperatura media del mes más cálido
(enero) es de 24,5 °C y la del mes más frío (julio) es de
15,1 °C (SILVA et al., 2009).
Según C. A. R. T. A. (1963) la topografía del
terreno presenta inclinaciones suaves a moderadas en
un 63% de la superficie, con una variación altimétrica
entre 267 y 574 m. s. n. m. y los de suelos
predominante se encuentran dentro del complejo 6 A
(suelos pedregosos con pendientes menores al 20%).
FERNÁNDEZ et al. (1997) describieron los seis
órdenes de suelos presentes: Inceptisoles, Entisoles,
Molisoles, Alfisoles, Utisoles y Oxisoles, donde el
predominante es Distrocreptes típicos dentro del primer
orden.
De acuerdo a la clasificación hecha por
CABRERA y WILLINK (1980), el área de estudio se
sitúa en la región fitogeográfica denominada Provincia
Paranaense, Distrito de las Selvas Mixtas, comunidad
climáxica de la selva del Laurel y Guatambú.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Se evaluaron 152 especies de plantas
trepadoras presentes en la RUMG distribuidas en 39
familias, 6 corresponden a Monocotiledóneas y 33 a
Dicotiledóneas. Dentro de éste último grupo las mejor
representadas son las Asteraceae con 7 géneros y 22
especies, Apocynaceae con 12 géneros y 18 especies,
Bignoniaceae con 8 géneros y 12 especies, Fabaceae
con 7géneros y 10 especies y las Sapindaceae con 5
géneros y 10 especies (Figura N° 1).
En cuanto a las formas biológicas las
enredaderas presentan 66 especies (44,7%), las lianas
con 48 especies (31,6%) y las apoyantes con 36
especies (23,7%). De las 10 familias con mayor
cantidad de especies las que tenían más representantes
en las enredaderas se presentan en Asteraceae,
Apocynaceae, Cucurbitaceae y Convolvulaceae con 16,
12, 7 y 5 especies respectivamente, las dos últimas con
todos sus representantes. Mientras que en las lianas se
destacaron las Bignoniaceae, Sapindaceae y
Apocynaceae con 12, 7 y 6 especies, las dos primeras
con todos sus repres entantes y en las apoyantes las
Poaceae y Fabaceae con 5 especies cada una (Figura
N° 1). Entre los mecanismos de ascenso más frecuente
entre las trepadoras se destacan los tallos volubles con
unas 69 especies y 33 géneros distribuidas en 19
familias que utilizan exclusivamente esta estrategia
(ANEXO III: estrategia de ascenso y Figura N° 2). De
este total el 50 % se hallan dentro de las siguientes
familias Asteraceae, Apocynaceae, Malpighiaceae,
Convolvulaceae y Dioscoreaceae. Estas estrategias
pueden estar presentes también en tallos juveniles de
lianas como en Aristolochia triangularis Cham.,
Schnella microstachya Raddi, Forsteronia glabrescens
Müll. Arg., aunque en general se asocia a enredaderas
tales como Dioscorea dodecaneura Vell., Mikania
vitifolia DC., Tragia volubilis L., Oxypetalum
appendiculatum Mart., entre otras muchas especies.
Otra estrategia que exhiben las trepadoras
presentes en estos ecosistemas selváticos son los
zarcillos cuyo propósito es anclar y/o rodear al tallo en
los soportes que les puedan servir a tal fin, esta
adaptación está presente en 9 familias, en 26 géneros y
42 especies. Dentro de sus variantes pueden ser de
formas filiformes, simples (Wilbrandia ebracteata
Cogn. var. ebracteata), ramificados (Amphilophium
crucigerum (L.) L.G. Lohmann) o en forma de garfios
(Dolichandra unguis-cati (L.) L.G. Lohmann) e incluso
exhibir discos adherentes para reforzar su sujeción a un
soporte (Cissus sulcicaulis (Baker) Planch.). De
acuerdo a su origen los zarcillos pueden ser caulinar
(Passiflora edulis Sims) o foliar (Dolichandra
quadrivalvis (Jacq.) L.G. Lohmann). Se destacan con
esta adaptación las Bignoniaceae con 12 especies las
cuales presentan hojas compuestas con zarcillos
foliares y Sapindáceas con 10 especies, en esta última
familia el zarcillo suele estar asociado al raquis de la
inflorescencia, lo que es un carácter interesante para
agrupar a estas especies. Entre los zarcillos caulinares
las familias que se destacan son: Passifloraceae con 4
species, Cucurbitaceae con 7 especies y Vitaceae con 3
especies (Figura N° 2).